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GM Lázaro Bruzon

Bart Simpson Jugando Ajedrez!

May 2013
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Paginas Amigas

¡¡Felicidades Dr. Manzanares!!

 
 
 
 
 
 

La Universidad de Sonora entregó al ilustre miembro de nuestra Asociación Dr. Jesús Manzanares el título de Investigador Distinguido de la División de Ciencias Exactas y Naturales Edición 2011.

Nos congratulamos y al tiempo que lo felicitamos nos sentimos orgullosos de decirnos sus amigos.

Asociación de Ajedrecistas de Sonora A. C.

Calaveras…



Por Lamberto Guerrero Guerrero

Celebrando el tradicional “Día de Muertos” 2 de Noviembre, les compartimos estas calaveras…. Continue reading Calaveras…

La abeja de Shaw

Shaw, George Bernard (1856-1950. Escritor irlandés)

“Según las leyes de la física comprobada por los experimentos en el túnel aerodinámico, la abeja no debería poder volar ya que el tamaño, el peso y la configuración de su cuerpo no guarda la debida proporción con la envergadura de sus alas.”

Sin embargo, a la abeja las leyes de la física la tienen sin cuidado y surca los aires libremente.  Así, lo mismo que la abeja de Shaw, el Ajedrez vuela y volará a pesar de los obstáculos que se le impongan…

Lamberto Guerrero.

¡Feliz Cumpleaños!

Guillermo Beltrán

 

Hoy es el cumpleaños de uno de los colaboradores más brillantes de la página.

Nos referimos al vencedor de la Copa Gobernador Álamos 2011, al multicampeón Estatal.  al as del litigio, distinguido más por ser buen amigo que por otra cosa GUILLERMO BELTRÁN VÁZQUEZ oriundo del bello puerto de Guaymas, jugador de reconocida experiencia y calidad.

Recibe un abrazo cariñoso de todos.

Comunicado AASAC…

 

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GRACIAS ÁLAMOS!!!

AMOR CONSTANTE MÁS ALLÁ DE LA MUERTE

Francisco de Quevedo y Villegas

Enviado por Lamberto Guerrero Guerrero

Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;

Mas no de esotra parte en la ribera
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Médulas, que han gloriosamente ardido,

Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.

Francisco de Quevedo y Villegas

Nuevos Colaboradores en la Página!!!

 

Dr. Guillermo Isidron

 

La Dirección de la Página se enorgullece en contar entre sus miembros al Dr. Guillermo Isidron y al Periodista Jesus G Bayolo, distinguidas figuras del Ajedrez Latinoamericano.

Agradecemos infinitamente las gestiones del Maestro Danilo Buela para incorporarlos a nuestra actividad.

 

Periodista Jesus G Bayolo

 

 

 
 
 
 

Sabemos que sus aportaciones enriquecerán no solo a nuestra pagina si no al Ajedrez Sonorense en general.

Bienvenidos sean.

Lic. Lamberto Guerrero Guerrero
Presidente de la
Asociación de Ajedrecistas de Sonora A. C.  

 

Adolescencia y Juventud

Ninguna edad, ciertamente, agranda tanto la vida como la adolescencia.  Si la juventud es casi siempre un hallazgo, la adolescencia es casi siempre una búsqueda.  En su inquietud todo límite será excedido, toda distancia será superada.  Es la época del vuelo del alma.  Es también la época de las mas misteriosas visitas del destino.  Los días y las noches se llenan de voces aladas que nos persiguen que quieren entrar en nosotros.  Hasta que un día responde el eco inmenso de la vocación.

En esta búsqueda, en esta errátil desazón, el horizonte cambia desde los cerros que alcanzamos. Faldeando ya por la montaña de la vida, el sendero se envuelve varias veces, tornando sobre sí mismo. Imposible saber a dónde va. Imposible siquiera, saber si a alguna parte va. Por estas rutas, los atardeceres difusos comunican al viajero la sensación de andar perdido. Se ha extraviado por los caminos de la montaña el peregrino que iba hacia las lejanías encantadas… El viaje cobra una fascinación dramática. Esperamos un mensajero, una señal, un claro indicio.  Pero nadie viene.  Nadie puede venir ni convendría que viniese.  Se llora sobre el destino y con esta pena sombría se enlutan los versos de la primera musa.

Buscando quimeras de sus sueños, la adolescencia dilata los ámbitos de la vida, y es capaz de agrandar hasta lo ilimitado el reducido recinto de la ciudad natal.  Se sale pues, por los alrededores.  Va de aventura.  De cada barrio del suburbio ira haciendo un mundo nuevo.  Andará imaginando que por ahí está escondida la suerte, nuestra suerte, una suerte rara, novelesca, magnifica, que no supieron hallar los otros hombres, porque, de seguro, no acertaron a buscarla como nosotros la buscamos, con ese arrojo y esa fe…

***

Quisiera hacer bellos versos en elogio de los pechos fornidos y de las espaldas hercúleas.  Bellos versos a la sombra de estas palabras pindáricas “quiero cantar las glorias de la ciudad famosa…” ¡Ah, que prodigo día! por los veredones pasan riendo, tomados del brazo las hermosas muchachitas.  Pasan también los entusiastas adolescentes.  En cuatro líneas circulan los coches y los automóviles.  Oímos la invitación de la vida en el corazón sonora.  Nos dan deseos de detener la columna de los jóvenes y decirles:
-Mirad. A tiempo de partir siempre tenemos un mensaje digno de ser recibido.  Prestad atención.  Estos árboles del parque iniciaron una obra que no debe de ser interrumpida.  Se necesita en la patria una juventud dichosa; una juventud que atraviese el trabajo cantando.  No queremos en ninguna alma, nunca más la sequedad del fanatismo, de cualquier color que sea.  La mañana ignora al búho.  La adolescencia ha de ignorar la tristeza.  Yo, que no la ignore, se bien lo que digo.  No queremos rostros graves antes de que sea venida la hora natural de la gravedad.  El árbol que colgara pesada fruta se regocija primero con la aparente superfluidad de la fronda liviana.  Así debe ser.

Escuchad, todavía. Haceos cariñosos. Visitaos. No os tratéis en la calle o en la mesa del café.  El amigo debe conocer la casa del amigo.  Visitaos siempre, no haya a los años ni solamente para daros alguna mala noticia.

Y si sois casados, con vuestras esposas, agrandad la ruega de la amistad.  Es el deber más hermoso de la vida.

Escuchad algo más.  Sed fuertes. Ser fuerte es la mitad de ser feliz.  La fuerza del alma empieza muy adecuadamente en el vigor del musculo.  Magnifica cosa es parecerse a los dioses antiguos.  Quisiera no equivocarme, si mañana preguntado de improviso para que diga donde están los futuros tribunos, los futuros maestros, respondiera:  están jugando a la pelota, están jugando en los estadios, están sobre los trapecios.  ¿Oís aquellas carcajadas? son ellos que se ríen, son ellos que están viviendo con toda su alma.

Y me preguntaran: ¿ahora qué pasa? y diré: ahora dialogan. No digo que charlan; digo que dialogan. Dialogar es elegir los temas y escoger las palabras que tengáis cuidado con esto, la palabra crea la cosa que nombra.  Vivimos nombrando para sentirnos creadores; todos somos taumaturgos. Hay un mundo despierto en torno nuestro; el que nombramos. Hay un mundo dormido: el que aun no hemos nombrado.  Nuestros ojos nombran; nuestro tacto nombra, nuestros oídos nombran. Todo nombra.  Oíd mas: la palabra no es nunca una casualidad. Escogedla y cuidadla.  Considerad siempre en la palabra en lo que es una cosa divina.  Cuando se nombra se evoca; cuando se evoca se crea. Haréis el mundo que nombréis.

Debo deciros varias cosas más.  Necesitamos que el destino de la patria sea interpretado en toda su grandeza. Inmensas son las distancias y largas las edades.  Los pueblos han sido llamados a certamen sobre esta tierra nuestra; y amados a hoja de olivo y de laurel: ¿que vais a hacer vosotros; espectadores o atletas? ¿que vais hacer; oficinistas o tinterillos? ¿o pensáis ser graduados; “doctores” y siempre “doctores”? ¡Oste con ese abuso! ninguna jerarquía artificiosa debe ser tolerada; ninguna orgullo mental, condecorado. No tenemos ni animo para tales falacias.  ¿Os parece poco “afianzar la justicia” -pero de verdad- “promover el bienestar general” -pero de verdad- y “asegurar -pero de verdad- los beneficios de la libertad” para todos? esta obra reclama hombres verdaderos hombres; no queremos mas oficinistas.  El duro suelo pide brazos ¿ninguno dirá con un grito del alma, con un arranque de coraje: yo quiero ser agricultor, yo he soñado con ingentes riquezas, para el mundo no solamente para mi; yo he soñado con innumerables rebaños llenando los campos; con sembrados sin posible agrimensura?´

Queremos trabajadores de los campos, y pronto, pronto, la libertad de la tierra. ¿ninguno dirá esto? … ¿no seréis tampoco fundadores de ciudades? mirad el mapa.  Es menester que donde hay una casa haya diez, un centenar.  Mirad las provincias y las gobernaciones; mirad nuestra provincia misma.  ¿No haréis de las cierras azules un país prodigioso?

Tened confianza, y que esta confianza vuestra, no reconozca limites.  Asombrad a vuestros padres y rejuvenecer de jubilo a vuestros abuelos.  Mañana seréis convocados a batalla por Ormuz; mañana conquistareis. ¿Que pensáis vosotros del mundo? recoged unas cuantas hespérides sí existe.  El árbol que canta si existe, la isla de Calipso si existe; el vellocino de oro si existe ¿queréis mas? se puede ser Hércules, semi Dios ahora y constelación mañana. Yo salgo fiador en esta hora solemnemente.

Arturo Capdevila

 

JUVENTUD: EDAD HEROICA

JUVENTUD INTREPIDA

¡Que hermoso espectáculo, un joven entusiasmado! Ese joven no se detendrá en lo pequeño, apenas si vera lo malo, nunca caerá abatido por las dificultades, tendrá su mirada llena de felicidad y su corazón repleto de alegría y, rodeado por esa multitud que choca, se distrae y codea en pobres distracciones momentáneas, dará siempre, la impresión, de que ha venido para algo y anda buscando algo.

***

La juventud es algo más que ese periodo, tan breve como intenso, que media entre la niñez y la edad viril; es un estado de espíritu que algunos no conocerán nunca y que otros podrán conservar hasta los postreros límites de la vida.

Para joven todo es sonriente, adamantino, asequible, interesante y grande.  Ortega y Gasset al inventariar las virtudes de la mocedad, dijo que estas eran cuatro: risa, amistad, amor y entusiasmo.

En efecto, nadie admitiría el derecho a usar del título de la juventud a los escépticos resignados, complacientes y tristes.

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El ideal es la razón de vivir del joven. La juventud no calcula, no prevé, no mide el riesgo de los actos y de los resultados.  Cuesta sobre la acción, solo le bastara saber que es digna de su idea; ante un dilema no preguntara de qué lado están las conveniencias; en medio de las diversas situaciones se jugara entera.

Tiene un afán tremendo de justicia, de justicia teórica y practica, de justicia absoluta, entrevista como un sueño de perfección y de justicia realizable. Se engaña pero no miento. El mundo que ha soñado es un mundo perfecto y justiciero para hombres justos y perfectos.

***

Pero hablemos de los jóvenes que lo son por los años y por el espíritu, de aquellos que agregan a un cuerpo repleto de energías, un alma lozana y una frente sin el sombrío sobrecejo de la duda.  Esos jóvenes son los continuadores de la obra que el pasado inicio y que nosotros dejaremos inconclusa.  Cuando medimos las posibilidades que aún nos quedan – bien pocas, por cierto – de agotar la inmensa alborada de proyectos que nos recibió la vida descansamos pensando en esos reemplazantes audaces, frescos, voluntariosos, en cuyas manos habremos de depositar este presente forjado con tantas fatigas.

***

Nuestras ilusiones serán la realidad en que broten otras ilusiones mas hermosas, pero para eso, es necesario que la juventud sea enérgica y activa, que mire el mañana con la resuelta voluntad de alcanzarlo para celebrar en él la victoria.

Dos sendas conducen hacia ese mañana:  la una es fácil, aligerada de obstáculos, solo reclama la transigencia con los vicios de la época y la conformidad otorgada al precio de algunas claudicaciones; la otra es difícil, empinada, dolorosa, colmada de desesperación y de abstinencias.  Aquella conduce al éxito inmediato de la comodidad y de la riqueza; esta lleva a la gloria pero puede conducir también al sacrificio.

La juventud tendrá que escoger entre los dos caminos, pero si opta por el primero desde temprano, hará causa común con el ayer, con sus injusticias, con sus defectos, con su atraso, con sus errores, sin dejar una sola huella perdurable de su paso, para los que vengan vayan más lejos; hacia un mundo más armonioso y bello que el que nosotros hemos conocido.

No renovara, habrá imitado.  Tendrá las arrugas, la desconfianza, el abatimiento, la falta de sinceridad de las viejas generaciones sino sobre un numero relativos de hechos y que ya se consideran incapaces de luchar por el resto.  Y nada hay nada mas dolorosamente ingrato que un joven envejecido antes de tiempo, porque él no tendrá ni la audacia de relevarse ante la rutina ni la valentía de luchar por su verdad.

Una juventud cansada no es juventud, porque la juventud es la mañana de la vida, la hora feliz de los optimismos y de las empresas por iniciarse, el alba de la carne y del espíritu, en que el sueño pone toques de asombro a la realidad y enciende una voluntad desconocida.

Sin embargo, los mismos que le envidan sus músculos tensos, su cara transparente, la gran agilidad física y mentar que está inventando garrochas para saltar por encima de los problemas, suelen ser sus peores enemigos. La quieren condenar – motejándola de imprudente, orgullosa y desordenada -, a que sea vieja prematuramente.

Son los utilitarios y los desmemoriados de siempre quienes, invocando un interés carente de importancia y suprimiendo las diversiones saludables predican la religión de la tristeza.

Si en vez de darle consejos a la juventud, le dieran ejemplos, y si en vez de perder tiempo en modificarla le abrieran el camino de la lucha, nadie superaría a la juventud en pasión por el trabajo y en eficacia para su obra, puesto que el entusiasmo muchas veces logra lo que no consigue la experiencia.

Como quiera que sea, el primer deber de un joven es ser joven.

Alberto Casal Castel